Al final de cada entrada podéis hacerlos...

* Vuestro comentarios enriquecen y aportan interés a este blog.
* Para ver los vídeos hay que dejar que carguen.

lunes, 10 de junio de 2019

ALFREDO ZITARROSA / LOS CHALCHALEROS - RECORDÁNDOTE

El uruguayo Alfredo Zitarrosa fue un genio autodictacta, lector empedernido y poseedor de una gran cultura, que le llevó ya a los 22 años a ganar un premio en un certamen de poesía que presidía Juan Carlos Onetti. Durante su vida desempeñó diversos oficios, entre ellos el de periodista y locutor de radio. El mismo contó, como compuso este tema al principio de su carrera musical.

RECORDÁNDOTE fue la primera composición de Alfredo Zitarrosa y según contaba él, la hizo para su amigo Nelson Rodríguez, de CX 14 y estaba inspirada el un problema que el estaba viviendo. En ella, Zitarrosa trataba de decir lo que suponía que diría su amigo. Tiene ritmo de zamba porque en esos días, Alfredo, esta muy influenciado por los ritmos folklóricos argentinos y sobre todo impresionado por ellos, en especial y desde su juventud, por la zamba "La nochera", cantada por Los Chalchaleros, aunque él de niño escuchaba más a Amalia de la Vega o a Evaristo Barrios.

Nelson, su amigo, estaba casado pero se había enamorado de una amiga del compositor, en uno de esos llamados "amores de paso". Un día su vida volvió al curso normal reencontrándose con su mujer. Había dejado su marca en la otra mujer pero nunca mas volvió con ella y de ahí le vino a Zitarrosa ese "Oigo tu voz, llamándome..." que sonaba como compuesta para Los Chalchaleros (como bien demostraría el conjunto en una genial versión de la zamba) aunque cuando la grabó él, lo hizo con otro estilo apareciendo como lado B del primer sencillo en el que "Milonga para una niña" figuraba como lado A en un disco que obtuvo un éxito clamoroso en Uruguay, agotándose a las pocas semanas de entrar en el mercado.

Como bien se puede observar, a veces el poeta encuentra expresiones literarias que el tiempo cargará de contenido. Ese verso varias veces repetido : "yo ya no puedo volver" se llenó de significado político, al caer Uruguay y Argentina en dictaduras militares que obligaron al exilio de sus mejores artistas. El propio Zitarrosa estuvo en el exilio primero en 1973 y luego de 1976 a 1984, cuando a su regreso a Montevideo sería recibido en olor de multitudes.

Y como no, vamos a plasmar en esta entrada las dos versiones ya citadas de la zamba. Primero, la de su autor para continuar con la de Los Chalchas.

Alfredo Zitarrosa



Los Chalchaleros


sábado, 22 de diciembre de 2018

LOS NOCHEROS / HERNAN FIGUEROA REYES / CHINO MARTINEZ - DISCULPE

Cualquier persona de más de cuarenta años está en condiciones de recordar perfectamente esta zamba. Bastará con entonar sus primeras estrofas y…

Disculpe si no entiende lo que canto

tal vez hablamos lenguas diferentes...

DISCULPE fue popularizada por el cantor folklórico argentino, nacido en la provincia de Salta, Hernán Figueroa Reyes. Fue un notable éxito discográfico aunque no llegó a las cimas alcanzadas por El Corralero. El autor es un escritor y compositor uruguayo llamado Hugo Ferrari. Como se aprecia es una letra sencilla con algunos atisbos de chauvinismo, mientras que la música es agradable, requiere tres o cuatro notas sin cejillas, sencillas para tocar en guitarra y su tonada es pegadiza. En la República Oriental del Uruguay fue interpretada por un conjunto llamado Los Nocheros, nombre que muchos años más tarde hurtaría un conjunto argentino supuestamente folklórico. En tierra oriental la canción también fue muy escuchada aunque a la fuerza puesto que, por decreto del gobierno de facto de Juan M. Bordaberry, las radios estaban obligadas a pasarla cada dos horas como una forma de difundir su mensaje de contenido nacionalista que buscaba combatir las ideas calificadas oficialmente como disolventes y extranjerizantes del M.L.N. Esta sigla corresponde a la agrupación Tupamaros, una banda de izquierda especializada en guerrilla urbana. Hugo Ferrari, que fue hace años diputado del Partido Colorado, que hoy tiene como candidato presidencial al hijo de aquel Bordaberry usurpador, contribuyó, a principios de los setenta, a la constitución de una agrupación de derechas fundada en la ciudad de Salto. Este movimiento estudiantil, formado en escuelas secundarias y facultades, fue denominado J.U.P. (Juventudes Uruguayas de Pie), para diferenciarse de los izquierdistas que en esa época protestaban tirándose al suelo y sentándose (las hoy llamadas “sentadas” o “sit-in”). Ferrari es también autor del himno de este grupo fascista que buscaba oponer resistencia especialmente a los Tupamaros que alteraban la paz social con sus atentados. En la versión uruguaya de Disculpe el verso, en lugar de “adoro a la celeste y blanca”, que son los colores de nuestra enseña, decía: “Yo admiro el sol y nueve franjas”, que así es la bandera uruguaya, con un sol y nueve franjas azules y blancas. La canción en la Argentina le agregó más fama aún a la inmensa que ya gozaba el gran cantante Figueroa Reyes, que murió muy temprana y trágicamente, con apenas 37 años, en un accidente de autos dentro de un Fiat 128.

-------

En el agitado panorama político latinoamericano de los años sesenta, el folklore no podía estar al margen de las ideologías y surgió la canción de protesta, que intentaba denunciar las injusticias de la sociedad. Fue principalmente un canto de poetas y cantores de izquierda como el chileno Víctor Jara, el uruguayo Daniel Viglietti o el propio Horacio Guarany.
Pero curiosamente, esta bella zamba de Ferrari está escrita desde el otro punto de vista ideológico y es un ataque directo a las fuerzas de izquierda en Uruguay, que pretendian imponer las ideas foráneas de subversión -esa REVOLUCION EN LA REVOLUCION sobre la que había teorizado Regis Debray- como un modelo a exportar para el Continente americano. La zamba no tardó en ser contestada por sus adversarios, con el vals criollo ESTA DISCULPADO, que no tuvo el mismo éxito artístico del tema anterior.
Hoy que ya se han enfriado algo las ideologías, el muro se ha derrumbado y la "revolución" quedó estancada en Cuba, la zamba cobra un nuevo sentido y se ha convertido en una reivindicación del folklore popular, frente al foráneo. O al menos, así me lo parece.

Cucho Márquez

--------

Esta canción surge en una época en que las Instituciones Democráticas eran atacadas por los terroristas de la subversión armada.
Y en aquellos años, donde nos querían vender una idea de país foránea, donde nos querían imponer por medio de la guerrilla, cambios que el pueblo no quería ni necesitaba, en medio de toda esa conmoción, todavía había algunos artistas que a través de su canto, nos querían recordar que éste era nuestro país y que había que defenderlo".

(Extraído de un foro uruguayo).

--------

A fines de la década del 60 la canción “Disculpe” (escrita por Hugo Ferrari) es adoptada por la derecha política uruguaya y junto a su autor e intérpretes, comienzan a ser asociados al calificativo de “antiprotesta”. Luego del golpe de estado de 1973, Los Nocheros pasan a ocupar los primeros lugares de representación oficial del gobierno dictatorial, viajando al exterior en representación del país, e incluso contando con un decreto gubernamental que obligaba a las emisoras radiales a emitir la canción “Disculpe” cada 2 horas. Estos hechos les dieron una exposición pública predominante en la política oficial, que los transformó en un símbolo del paisaje sonoro de la dictadura.

Quiero dejarles, en este caso, tres versiones de esta fabulosa zamba. En primer lugar, por quien primero la grabó, que no fue si no el genial conjunto uruguayo LOS NOCHEROS, capitaneado por mi querido Jorge Larriera. Seguiremos por la versión que quien más la `popularizó, que no es otro que el gran HERNÁN FIGUEROA REYES. Para terminal, la versión que a mi más me gusta, que es la de mi queridísimo y admirado cantor de Lobería, el CHINO MARTÍNEZ.


Los Nocheros (Uruguay)




Hernán Figueroa Reyes




Chino Martínez


domingo, 2 de septiembre de 2018

MERCEDES SOSA - MUCHACHO PELEADOR

Cualquiera que haya escuchado “Muchacho pelador”, esa bella zamba de Osvaldo “Chichí” Costello que inmortalizó Mercedes Sosa, podría pensar que Adolfo Aguirre (el chico sufrido al que alude el poema), fue un personaje soñado por el poeta para combatir la nostalgia. Una especie de héroe popular en perenne combate con la vida. Pero no. Todo lo contrario: Adolfo Aguirre, cuya juventud en el surco era - según los versos de Costello- como el alma del azúcar, es en realidad un hombre de carne y hueso que vive en su Tafí Viejo natal. Eso sí, ya no es el jovencito cuyas tribulaciones inspiraron una de las zambas más hermosas del cancionero tucumano, sino un empleado municipal agradecido a punto ya de convertirse en jubilado. “Siempre fui de bajo perfil. Salvo mi familia, nadie supo hasta ahora que aquel muchacho pelador soy yo”, cuenta.

En su casa de la Villa Obrera, Adolfo mantuvo a resguardo ese secreto hasta que en 2012, un compañero de trabajo le preguntó si él tenía algo que ver con el protagonista de la famosa canción, ya que tenían el mismo nombre. “¿Sos pariente de él? ¿Lo conocés? Lo estamos buscando para el homenaje que vamos a hacerle a Chichí”, le dijo. Él, con serenidad y un poco de orgullo, le contestó: “Claro que lo conozco. Lo conozco muy bien. El chico de la canción soy yo”.

Fue entonces cuando Adolfo se convirtió en personaje. Y su historia se volvió un símbolo de entereza y superación personal.

“Comencé a pelar caña a los 12 años, en una finca que pertenecía a mi abuelo. En aquel tiempo mi padre, que ya estaba jubilado, se había hecho cargo de los cinco hijos de una hermana suya que falleció imprevistamente. Y por supuesto la economía familiar, que ya era precaria, empezó a tambalear. Entonces mi abuelo, que vivía también en casa, puso a disposición esa finca para que mis primos y yo la trabajáramos. Así empezamos a cultivar caña”, relata. Esa tarea, que comenzaba apenas salía el sol, se volvió una suerte de duro ritual familiar que, sin embargo, no consiguió doblegar la voluntad de los chicos. “Mi padre se crío en el campo y sabía mucho de la siembra. Hasta hoy recuerdo cada proceso de la plantación de caña. Primero preparábamos el terreno con el arado para luego plantar la caña semilla, que colocábamos a lo largo del surco. Hecho esto, volvíamos a arar para tapar la caña semilla. Después hacíamos el deshierbe y el proceso continuaba. En esa finca aprendimos mucho; nos hicimos hombres”, recuerda.

Pero los padres de Adolfo tenían en claro que el trabajo duro no era suficiente para labrarse un futuro digno; también era necesario el estudio. “Mi madre, que era analfabeta, siempre nos instó a estudiar. Nos decía: ‘Demasiado con un burro en casa. ¿Para qué vamos a tener más?’. Por eso, cuando terminábamos la labor en la finca, entre las 6 y las 7 de la tarde, íbamos a la nocturna. Mis primos, incluso, llegaron a ser abanderados”, añade.

Justamente en la escuela se inició la génesis de la zamba. “Es que yo casi siempre iba a clase con las manos vendadas porque me sangraban. Sobre todo la derecha, que es con la que pelábamos la caña y, por eso, no podíamos tener guante. Para cortar la caña había que saber dónde dar el machetazo. Y sin protección, la malhoja lastima: es como una navaja”, explica Adolfo. Esas manos vendadas, atravesadas por surcos sangrantes, llamaban la atención de sus compañeros. Uno de ellos, Carlos Ávila (que también era amigo suyo) le contó a Costello la historia de Adolfo. Y el poeta se propuso plasmarla en una zamba.

Pasó el tiempo y el mismo día que Adolfo cumplió 25 años, Costello se presentó en su casa. “Para mí fue una sorpresa. Chichí vino acompañado por otro poeta taficeño, Chacho Zelaya y por Rubén Cruz, además de Ávila. Apenas me saludaron sacaron un regalo que tenían escondido. Era el álbum de Mercedes Sosa en el que estaba la zamba ‘Muchacho pelador’. Imagínese mi emoción. Fue el mejor día de mi vida y yo festejé a lo grande. Incluso tomamos el vino que tenía guardado mi papá”, recuerda mientras los ojos se le llenan de lágrimas.

Aún conserva el disco. Y lo escucha junto a sus hijos y nietos. Es su legado. Un legado que resume su vida y su historia; su ética y su visión del mundo. “Con ‘Chichí’ me unió una profunda amistad. Una amistad de la que siempre me he sentido orgulloso. Sufrí mucho cuando murió, porque era un hombre muy joven. Aún tenía mucho para dar. Aunque a mí, me dio lo mejor”, concluye.

La génesis de “Muchacho pelador” fue bastante compleja. No se dio de un día para el otro.

“Hay que tener en cuenta que esto pasó en 1976, es decir, cuando estábamos bajo el gobierno de los militares. Y, por supuesto, Mercedes Sosa estaba exiliada. Y para escucharla había que hacerlo encerrado y con el volumen bajo. Sin embargo, el gobierno le había otorgado tres meses para que ella pudiera venir a Buenos Aires para cumplir con sus compromisos de grabación”, cuenta Adolfo Aguirre.

Fue en uno de los viajes de “La Negra” a la Argentina que Costello aprovechó para presentarle tres de sus composiciones: “Chacarera del Agapo” (con letra de Costello y música de Rubén Cruz), “Agosto en Tucumán” (un tema que la cantante hizo famoso un tiempo después) y “Muchacho pelador”, que finalmente fue la elegida. “Después, por el mismo ‘Chichí’ me enteré que Mercedes Sosa había quedado muy conmovida con el tema y que por eso lo había incluido en su disco. Le dijo que tenía un contenido humano muy profundo y que era eso lo que ella estaba buscando”, agrega. Después de grabar el disco que llevaba su nombre, “La Negra” trató de permanecer en la Argentina a pesar de las prohibiciones y las amenazas, hasta que en 1978, en un recital en La Plata, fue cacheada y detenida en el propio escenario y el público asistente fue arrestado. La maniobra se produjo momentos después de que ella cantara “Muchacho pelador”.

Claro que Aguirre jamás imaginó que el tema se convertiría en un icono del folclore. A tal punto que fue interpretado por una gran cantidad de artistas argentinos y extranjeros. Uno de los últimos es el taficeño Juan Pablo Ance, que lo incluyó -en una particular versión- en su flamante disco “Árbol de luz”, que aún no ha sido presentado oficialmente.

Y, a pesar de que ya han pasado casi 40 años, Aguirre sigue escuchando “su” zamba. “Tengo una grabación casera del tema cantado por el mismo ‘Chichí’ que cada vez que la escucho me hace saltar las lágrimas”, señala.

(Gustavo Martinelli - LA GACETA)




viernes, 18 de mayo de 2018

ROBERTO PALMER - A SANTIAGO BERTIZ

Esta tonada, como no, tiene su historia, y quien mejor para contarla que uno de sus autores, el extraordinario cantor, ROBERTO PALMER, quien fuera primera voz de Los Cantores de Quilla Huasi y que ha tenido la gentileza de enviármela para poderla disfrutar junto a todos vosotros.

"Miguel Delgado, rosarino él, fue quien reemplazó a Valles en el 85, cuando éste se desvinculó de Los Quilla. Fue un buen compañero y nos hicimos amigos fácilmente. Había sido integrante de Los Andariegos en una de las distintas formaciones que ellos tuvieron. Fue muy amigo de Pepete Bértiz, aquel muy buen guitarrista que acompañó un tiempo a la Negra Sosa, y, por rebote, también del padre de éste, Don Santiago Bértiz, muy buen guitarrista también, compañero de Tito Francia, otro grande y que tuvo que padecer en vida la desgracia de perder a su hijo, Pepete, muy joven.
Además de estar junto en el grupo, Miguel y yo compartíamos a veces juntadas de asados y mates con violas de por medio y un día de esos, me hizo escuchar la música de esta tonada que él compuso y dedicó a Don Santiago. Le pedí que me dejara hacerle una letra, pues yo también era amigo suyo, lo cual me permitió y así la completamos. Sin embargo, quedó guardada, en barbecho, digamos, y cuando Miguel se separó del conjunto, nos perdimos la pista y él tomó otros rumbos y así pasaron años hasta que supe que se había marchado para siempre. Sentí, (y siento...) una gran pena por aquello. Él tenía un pibe, Marianito, que ya en aquel tiempo, con 12 añitos prometía para ser un gran guitarrista que iba a ser ( y que es ahora...). Con el paso de los años, alguien me contó que formaba parte del quinteto de Lito Vitale y me pasó la dirección de su correo, lo que me alegró muchísimo, porque lo recordaba como un pibe seriecito y formal y muy afectuoso, y le escribí. Me contestó muy contento también y establecimos una relación muy buena, ya como adultos, porque él ya pisaba los cuarenta. En una de esas comunicaciones, recordamos la tonada que habíamos compuesto con su viejo y le propuse que hiciera un arreglo y la base para ponerle yo la voz, y le gustó la idea de participar en algo que habíamos generado su padre y yo. Le grabé como pude un bosquejo del tema, y el resultado de lo que hizo es lo que aquí te mando, Felipe. Estoy feliz como chico con un juguete...
En fin, a veces la vida puede darnos sorpresas hermosas, como ésta: darle vida a esa idea de Miguel, la tonada "A SANTIAGO BERTIZ" y que en ella participe su pibe con una estupenda capacidad, heredada de la suya y también estar yo en ella para disfrutarla con emoción....cosas del destino...
Con mi afecto...un abrazo grande..."

Santiago Bertiz es parte de la historia del folclore cuyano. Reconocido guitarrista y luthier, fue integrante de la primera formación de Los Trovadores de Cuyo junto a Hilario Cuadros, formó un dúo con Tito Francia y fue guitarrista de artistas como Antonio Tormo y Félix Dardo Palorma. Fue distinguido con varios galardones, entre ellos el premio San Martín que le otorgó la Legislatura Provincial en 1997. Además, la Municipalidad de Guaymallén lo declaró “ciudadano ilustre”, en 2001. También, Académico de Honor de La Academia de Folklore de Cuyo.
Su casa, ubicada en calle Lamadrid, de Guaymallén, fue testigo de su vida privada y profesional. Por su hogar pasaron un sin fin de músicos importantes, entre ellos Mercedes Sosa, quien tenía de guitarrista a Pepete Bertiz, uno de los hijos de don Santiago.