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domingo, 26 de marzo de 2017

RAMONA GALARZA - ALMA GUARANÍ

Aunque viendo el comportamiento de algunos, parece que la razón se inclina a adherirse a las teorías que niegan la existencia del alma, lo cierto es que, con uno u otro nombre (interior, espíritu, esencia, psiquis profunda...), terminamos admitiendo que el ser humano no es solo la suma de instintos y materia, y que posee algo más que le hace digno y trascendente.

Se habla también de que, tal como los individuos, cada pueblo posee esta composición particular de alma y cuerpo que constituyen su personalidad como nación.

Al respecto, en el marco de las reflexiones que suscita el camino al bicentenario de nuestra independencia, me ha llamado la atención la cada vez más frecuente asociación del alma de nuestro pueblo a nuestro origen guaraní, en detrimento de nuestro otro 50% histórico–existencial proveniente de España. Así, resulta que nuestra alma es guaraní, nuestra garra es guaraní, nuestro aguante es guaraní... pero nuestros defectos son todos de origen europeo.

Aunque se admite que el paraguayo es mestizo y su historia está totalmente ligada al mestizaje hispano–guaraní que se produjo desde la colonia, parecería que en un afán de reivindicación de los en realidad explotados y marginados aborígenes, resulta que ahora es casi una grosería en el ámbito cultural o educativo tratar de rescatar algo positivo de la herencia europea o criticar algo de la guaraní en lo que hace a nuestro ser nacional.

Simplificando, lo políticamente correcto hoy es alabar y supervalorar todos los detalles –muchos de ellos en verdad estupendos– del legado cultural y hasta genético de los "morenos, naturales y pacíficos guaraníes", y despotricar, machacar o, peor aún, ignorar y suprimir todo lo que en nosotros tenemos de herencia específicamente de los "blancos, malintencionados y violentos españoles".

Se percibe entre muchos intelectuales de esta corriente de pensamiento una suerte de cruzada anticolonial, entendible –aunque no justificable– al recordar, por ejemplo, los prejuicios raciales contra "la sangre guaraní" del "civilizador Sarmiento" tan extendido en textos y costumbres de nuestra gente que aún hoy llama "guarango" a todo lo bajo y perjudicial de nuestra forma de ser, o también ante los residuos de esa intolerancia que se vivió hasta hace no poco tiempo contra nuestra bella lengua nativa. Sin embargo, este discurso, al parecer tan idealista, no se conmueve de la realidad. Constituye más bien una prédica ideologizada que pone en riesgo la confiabilidad y el sentido constructivo que debe acompañar los estudios y análisis históricos y académicos. Es una postura reaccionaria y reduccionista de la que se nutren oportunistas, sobre todo en la política, para tergiversar el valor de muchas instituciones y procesos que hacen a nuestra rica herencia cultural, tales como la contribución de la fe cristiana en la conformación de nuestro ser nacional... No es nueva la idea de asociar la pureza y la bondad a un supuesto e inexistente estado social primitivo natural e inmaculado al que la sociedad y la civilización corrompen. Recordemos a Rousseau y su idea de naturalismo. Pero es bueno recordar lo que una y otra vez la historia antigua y reciente del mundo nos hace presente: no se puede pretender construir una sociedad negando o demeritando arbitrariamente los elementos constitutivos de su historia, pasando por encima de los hechos para hacer prevalecer una visión parcial de ella –por muy noble que parezca la intención al hacerlo– sin caer, tarde o temprano, en la intolerancia, la mentira y la violencia, signos todos de decadencia moral y retroceso cultural. Y esto no hace para nada bien a nuestra alma. Cuidado.
(Carolina Cuenc)

El poeta Osvaldo Sosa Cordero nos regaló una letra magnífica que musicalizaría en ritmo de guarania Damasio Esquivel y que lleva como título ALMA GUARANÍ. Esta canción atrae la nostalgia del pueblo nativo de estas tierras, queriendo reconocer que la parte india significa el también desear abrirse a otras culturas. RAMONA GALARZA, "La Novia del Parana", una de las grandes voces del folklore argentino, nos interpreta aquí, como ella solo sabe hacerlo este emblematico tema.


viernes, 6 de enero de 2017

RAMONA GALARZA - NARANJERITA

También hay aquí ternura, sensualidad y candor en esta descripción de una joven vendedora de naranjas en el exuberante paisaje de Corrientes. La muchacha va pasando con su carga de frutas como pasaba Beatriz ante los ojos del joven Dante en su poema Vita Nuova, dejando en quien la contemplaba "una dulzura en el corazón, que sentir no podía quien no la probara". Para el poeta y compositor Osvaldo Sosa Cordero, la joven correntina es más dulce que de todas las deliciosas frutas de esta exhuberante región. El poema viene cargado de diminutivos y hasta el mismo verso corto empleado, parece que quiera trasmitir esta sensación de ternura que despierta en el poeta la contemplación de esa linda muchacha mestiza, cuyo oscuro color de piel no puede ocultar el rubor de sus mejillas, cuando se sabe cortejada. Como tantos otros, éste tema, NARANJERITA, fue un clásico en el repertorio de la época dorada de RAMONA GALARZA

En 1960 la “Novia del Paraná” se convertiría en la cantante emblemática por excelencia de la música litoraleña y en las siguientes dos décadas grabaría más de 20 álbumes (Litoraleña, Noches correntinas, Alma guaraní, Al Paraguay con amor, Pescador y guitarrero, etc.) y participaría en otras 8 películas como “Ya tiene comisario el pueblo”, “Argentinísima”, “El canto cuenta su historia”, “Mire que es lindo mi país”, o la película de 1965 “Viaje de una noche de verano”, a la que corresponden las escenas de este vídeo.


jueves, 29 de diciembre de 2016

MERCEDES SOSA Y RAMONA GALARZA - POSADEÑA LINDA

Yo venía de Teherán, de Irán, de esos lugares... yo venía de esa región nos cuenta Ramón Ayala-, hace como diez años... empecé a crear la música y después salió la letra. La canción no debería llamarse POSADEÑA LINDA, debería llamarse Bajada vieja, porque todo ocurre en la Bajada vieja. La idea original era homenajear a la bajada, la calle que es el corazón de la ciudad de Posadas. Pero como ya estaba registrado el nombre –nombre que nunca trascendió, porque hay tanta gente que registra cosas y no pasa nada con esa obra, porque no han crecido a la altura de las obras, ni representan a quien quieren representar, porque ellos no están a su altura-, entonces... yo hice la obra, y como no pude registrarla como Bajada vieja, le puse Posadeña linda. Fue compuesta en Barcelona, y lo último que escribí lo hice en el taxi cuando iba a grabar: “Qué tienes mi tierra roja / que a todas partes te llevo. / Que por más que ande caminos / me sigues con tu misterio”. Llegué entonces, grabé la obra, le puse el recitado en el medio, y ahí quedó. Después le agregué un poema que yo había hecho antes con los chicos, con los gurises, que se llama Los gurises. El hotel donde paraba se llamaba Panam’s. Eso estaba en la Rambla de Capuchinos. Una rambla muy grande que va a morir al mar, ahí hay una réplica de las carabelas en las que vino Colón. Es hermosa”. Posadeña linda se registró en SADAIC el 8 de septiembre de 1976.

Les traigo una versión bastante deficiente tanto en audio como en vídeo, pero amigos, la unión en el tema, de MERCEDES SOSA con RAMONA GALARZA, creo que vale la pena y debe de ser considerada como una auténtica RELIQUIA.


lunes, 26 de diciembre de 2016

RAMONA GALARZA Y TERESA PARODI - AH! MI CORRIENTES PORÁ

RAMONA GALARZA y TERESA PARODI, dos grandes exponentes de la música del litoral argentino hacen un dueto imperdible en AH! MI CORRIENTES PORÁ, polca de Manuel García y Lito Bayardo en música y Eladio Martínez en letra. 

Este tema fue incluido en el disco que grabaron juntas ambas en 1993 "Correntinas 1". Trata de una historia de amor entre jóvenes que tuvo como fondo la bella (porá) Corrientes.



lunes, 12 de diciembre de 2016

187.- RAMONA GALARZA - PUENTE PEXOA

RAMONA GALARZA nació en Corrientes, capital de la provincia del mismo nombre. 

Sus comienzos como cantante profesional corresponden a 1958, cuando contaba con 18 años, al participar en la película Alto Paraná, dirigida por Catrano Catrani y protagonizada por Ubaldo Martínez, donde ella canta un chamamé. Su primera actuación la realizó en 1960 en Radio Splendid de Buenos Aires, grabando también para el sello Odeón sus primeros simples, como "Galopera" y "La vestido celeste" que se convirtieron en éxitos inmediatos. Ramona Galarza fue una de las estrellas destacadas de lo que ha dado en llamarse el "boom del folklore", en un momento de grandes transformaciones sociales y migraciones del campo a la ciudad y del interior a la capital. 

Desde ese momento "La novia del Paraná" se convertiría en la cantante emblemática por excelencia de la música litoraleña y en las siguientes dos décadas grabaría más de 20 álbumes (Litoraleña, Noches correntinas, Alma guaraní, Al Paraguay con amor, Pescador y guitarrero, etc.) y participaría en otras 8 películas (Ya tiene comisario el pueblo, Argentinísima, El canto cuenta su historia, Mire que es lindo mi país, etc.). 

Aquí la vemos interpretando "PUENTE PEXOA", rasguido doble compuesto en 1953 por Mario del Tránsito Cocomarola sobre textos de Armando Nelli, aunque ambos participaron conjuntamente en la elaboración definitiva de la obra. Está reconocida como una de las canciones más populares del folclore del litoral argentino, particularmente de la provincia de Corrientes. 

Su fama ha trascendido las fronteras de la comarca empujado por una historia de amor, con cadencia de rasguido doble, que es una prodigiosa postal musical. “Te acordás, mi chinita... del Puente Pexoa donde te besé...”, arranca Puente Pexoa, el tema cuya letra es autoría de Armando Nelli (un prolífico compositor escasamente homenajeado) y música del inconmensurable Mario del Tránsito Cocomarola. Como pocas, esta partitura que integra el cancionero tradicional del chamamé y del folclóre nacional, es la tarjeta de presentación de Corrientes y de su música. 

Melodía envolvente y un estribillo pegadizo que declara la añoranza de “querer volver...”, Puente Pexoa es un clásico, que todos saben. Y todos cantan. Según cuenta la leyenda, el esquinense Armando Nelli escribió la letra en pleno noviazgo con la que luego sería su mujer. 

Ese bucólico paraje recostado sobre el Riachuelo que fluye cansino hacia el sudoeste para transformarse en el Paraná bravío, es por estos días uno de los escenarios de la Fiesta Nacional del Chamamé. Quizás, el epicentro de la parte más desenfadada de la celebración chamamecera. Y por ausencia de tanto protocolo, el costado más genuino -sin tanto maquillaje ni producción- de la manifestación artística y su relación con el público. 

En un ámbito colorido y oxigenante de naturaleza, la bailanta del Puente Pexoa se ha convertido en un atractivo de la Fiesta. Conjuga paisaje e historia. Ese espacio donde los duendes chamameceros hicieron su solar conserva la fisonomía de la Corrientes de antaño: el puente, es un símbolo. 

 En el siglo XIX y buena parte del siglo XX, la utilidad del puente fue significativa porque era el camino obligado para unir Empedrado con la Capital, antes de que se construyera la Ruta Nacional N° 12. El puente estaba antiguamente encadenado con tensores de hierro a la costa. Su armazón, también de hierro y de 75 metros de largo, tenía arcos que lo cruzaban a lo ancho, luego fueron quitados por su escasa altura ya que los colectivos y camiones se fabricaron más altos y por el peso total de su construcción, la que fue convenientemente apuntalada con pilotes. 

Los pilotes, al igual que los durmientes, eran de madera de quebracho colorado, lo que le dio una característica a la estrucutura. Algunas versiones indican que el puente que cruzaba el Riachuelo, antiguamente llamado Río de la Palmas, estaba formado en realidad por tres tramos de puente. El más extenso de 40 metros de largo y 7 metros de ancho, construido totalmente en madera y con barandas. El paraje y por tanto el puente debe su nombre al general Nicolás Pexoa y Figueroa, que fue teniente de gobernador de Corrientes entre 1691 y 1693. Esos campos le pertenecían. El relato histórico cuenta que el gobernante se destacó por enfrentar a los aborígenes de la zona y -dicen- logró terminar con los malones. Como tributo a esa tarea, su sucesor como teniente de Gobernador, el capitán Pedro Marín Flores, le donó dichas tierras, más bien bajas por su cercanía al río, pero muy pintoresca y de abundante vegetación de ceibos, palo blanco y jacarandá. 

Más cerca en el tiempo se levantaría la infraestructura para facilitar la conexión vial con las localidades del Sur. Pero no fue hasta la década del 50, cuando comenzó a sonar el rasguido doble de Nelli y Cocomarola, que ese escenario tan poético como real edificaría su fama. Es que “en el Puente Pexoa, querida del alma, no existe el dolor...”. Por eso, el mejor lugar para la bailanta.