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viernes, 18 de mayo de 2018

ROBERTO PALMER - A SANTIAGO BERTIZ

Esta tonada, como no, tiene su historia, y quien mejor para contarla que uno de sus autores, el extraordinario cantor, ROBERTO PALMER, quien fuera primera voz de Los Cantores de Quilla Huasi y que ha tenido la gentileza de enviármela para poderla disfrutar junto a todos vosotros.

"Miguel Delgado, rosarino él, fue quien reemplazó a Valles en el 85, cuando éste se desvinculó de Los Quilla. Fue un buen compañero y nos hicimos amigos fácilmente. Había sido integrante de Los Andariegos en una de las distintas formaciones que ellos tuvieron. Fue muy amigo de Pepete Bértiz, aquel muy buen guitarrista que acompañó un tiempo a la Negra Sosa, y, por rebote, también del padre de éste, Don Santiago Bértiz, muy buen guitarrista también, compañero de Tito Francia, otro grande y que tuvo que padecer en vida la desgracia de perder a su hijo, Pepete, muy joven.
Además de estar junto en el grupo, Miguel y yo compartíamos a veces juntadas de asados y mates con violas de por medio y un día de esos, me hizo escuchar la música de esta tonada que él compuso y dedicó a Don Santiago. Le pedí que me dejara hacerle una letra, pues yo también era amigo suyo, lo cual me permitió y así la completamos. Sin embargo, quedó guardada, en barbecho, digamos, y cuando Miguel se separó del conjunto, nos perdimos la pista y él tomó otros rumbos y así pasaron años hasta que supe que se había marchado para siempre. Sentí, (y siento...) una gran pena por aquello. Él tenía un pibe, Marianito, que ya en aquel tiempo, con 12 añitos prometía para ser un gran guitarrista que iba a ser ( y que es ahora...). Con el paso de los años, alguien me contó que formaba parte del quinteto de Lito Vitale y me pasó la dirección de su correo, lo que me alegró muchísimo, porque lo recordaba como un pibe seriecito y formal y muy afectuoso, y le escribí. Me contestó muy contento también y establecimos una relación muy buena, ya como adultos, porque él ya pisaba los cuarenta. En una de esas comunicaciones, recordamos la tonada que habíamos compuesto con su viejo y le propuse que hiciera un arreglo y la base para ponerle yo la voz, y le gustó la idea de participar en algo que habíamos generado su padre y yo. Le grabé como pude un bosquejo del tema, y el resultado de lo que hizo es lo que aquí te mando, Felipe. Estoy feliz como chico con un juguete...
En fin, a veces la vida puede darnos sorpresas hermosas, como ésta: darle vida a esa idea de Miguel, la tonada "A SANTIAGO BERTIZ" y que en ella participe su pibe con una estupenda capacidad, heredada de la suya y también estar yo en ella para disfrutarla con emoción....cosas del destino...
Con mi afecto...un abrazo grande..."

Santiago Bertiz es parte de la historia del folclore cuyano. Reconocido guitarrista y luthier, fue integrante de la primera formación de Los Trovadores de Cuyo junto a Hilario Cuadros, formó un dúo con Tito Francia y fue guitarrista de artistas como Antonio Tormo y Félix Dardo Palorma. Fue distinguido con varios galardones, entre ellos el premio San Martín que le otorgó la Legislatura Provincial en 1997. Además, la Municipalidad de Guaymallén lo declaró “ciudadano ilustre”, en 2001. También, Académico de Honor de La Academia de Folklore de Cuyo.
Su casa, ubicada en calle Lamadrid, de Guaymallén, fue testigo de su vida privada y profesional. Por su hogar pasaron un sin fin de músicos importantes, entre ellos Mercedes Sosa, quien tenía de guitarrista a Pepete Bertiz, uno de los hijos de don Santiago.


domingo, 13 de mayo de 2018

ANTONIO TARRAGÓ ROS - PEONCITO DE ESTANCIA

Este chamamé de Linares Cardozo está dedicado a los "boyeritos", niños a veces de seis o siete años que ayudaban a los peones cuando debían trasladar ganado (el padre de Horacio Guarany fue uno de ellos).

Hecha esta aclaración creo que se hace más fácil entender el sentido de muchas de las palabras empleadas en PEONCITO DE ESTANCIA, pues todas tienden a destacar la corta edad de quien debió hacerse "maduro al rigor", es decir, hacer un trabajo propio de alguien de mayor edad.

Cogollo es el brote o parte tierna de una planta, y en algunos casos la mejor; cogollo de amor es el niño, fruto del amor de sus padres, que lo han puesto a trabajar porque no pueden darle sustento.

Hay varias expresiones referidas a ese niño: "gauchito varón", "tierno corazón", "chingolito fiel", "cogollo de amor", "cachorro de viaje largo", y el propio título "peoncito de estancia" lo dice todo: es un peón pequeño, un niño que hace el trabajo de un hombre, dentro de sus posibilidades.

En cuanto a la terminología, el tobiano es el caballo que presenta, sobre un fondo blanco, grandes manchas de color que pueden ser de cualquier otro pelo, teniendo así, por ejemplo, al tobiano-azulejo, el tobiano-tostado, etc.

Pasuco es el caballo que marcha entre el paso y el trote, y consiste en que el animal levanta al mismo tiempo la mano y la pata del mismo lado. Es más ligero que el paso común y da al andar un movimiento suave y acompasado.

La caronita pelada significa que sobre el caballo tiene solamente la carona, que suele ser un simple cuero de oveja con su lana, suficiente cuando el que monta es un niño.

Las camachuí (también llamadas "camoatí" o "lechiguanas") son unas avispas pequeñas bastante agresivas, que viven en enjambre y producen una miel muy apreciada.

El tas es un arbusto que produce un fruto dulce, y me parece que el pisingallo también, aunque no estoy seguro, pero la copla habla de todas esas cosas dulces: el jugo del tubérculo del "macachín", miel de "camachuí", fruto de "ubajay", "pisingallo", "tas", que como es "baquiano" sabe dónde encontrar.

Para cachorro vale la definición usual, o sea "hijo pequeño".

Ahora les dejo, en vivo, la interpretación de este chamamé por parte de ANTONIO TARRAGÓ ROS y les invito a que busquen en youtube los audios de las de Mercedes Sosa, Horacio Guarany, Los de Imaguaré y Los Calchakis, todas, insuperables!


viernes, 4 de mayo de 2018

LOS CHALCHALEROS - A FLOR DE BOMBO

Eduardo Polo Román ha cumplido ya casi 50 años desde que empezara como bombisto -o sea encargado de tocar el bombo- en el más famoso grupo folklórico argentino, Los Chalchaleros. El mismo nos cuenta algo sobre su infancia:
"Soy nacido en la provincia de Salta, en ese hermoso pueblo, producto del más rico de los animadores espirituales, el vino: ese privilegiado lugar se llama Cafayate... Yo nací y viví allí, donde están las bodegas y recuerdo que en Cafayate solían veranear los Hermanos Dávalos".
Facundo Saravia, hijo del fundador de Los Chalchas y desde 1980 integrante del grupo, le puso la música a este bello canto a ese instrumento de percusión: el bombo, hecho de madera de ceibo, que con sus diferentes ritmos va creando los variados estilos de cada canción.


martes, 1 de mayo de 2018

HERNÁN FIGUEROA REYES - EL CORRALERO

Esta composición data de 1963. Por aquel entonces, Sergio Sauvalle trabajaba en el Servicio de Impuestos Internos de Chile y, gracias a su trabajo, conoció a latifundistas y dueños de caballos corraleros. De este modo, visitó el «Fundo Lolco» en Curacautín, acompañando a su amigo Patricio Mozo. En un trayecto a caballo, vio a un hombre maltratando un animal, que no era un corralero. Mozo decidió comprarlo para detener el maltrato. De esta forma, Sauvalle obtuvo la inspiración para componer la canción.
Sauvalle, como miembro del cuarteto Los de Las Condes, presentó «El corralero» en el VI Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, llevado a cabo en el verano de 1965. Décadas más tarde, cuando fue interpretada por Los Huasos Quincheros, ganó la XLI versión del Festival, donde participaron solo las canciones más exitosas de la historia del certamen musical, a juicio de la Comisión Organizadora.

Hace más de 54 años, en febrero de 1965, Sergio Sauvalle subió por primera vez a cantar "El corralero" al escenario de la Quinta Vergara. En 2000 lo hizo por última vez, como parte de Los Huasos Quincheros y con motivo de la elección de la inédita tonada de entonces como la canción folclórica más importante de la historia del certamen. "Está todo cambiado", dice el compositor a la mañana siguiente del triunfo, ya de vuelta en su casa en Santiago y ocupado más de detalles domésticos que de grandes discursos después de estos 35 años.

"En ese tiempo uno llegaba en auto hasta la escalera del escenario de la Quinta, ahora hay que mostrar el carnet como tres veces", compara. "Y con los años uno tiene más paciencia para esperar las largas horas previas a un programa de TV". Sauvalle compuso "El corralero" en 1963, ya integrante de los Quincheros y como parte de la misma generación de canciones de "La yegua tordilla", otro drama equino. "Hay un amigo mío que tiene un campo hacia la Cordillera, y siempre cuenta que vio a un fulano que le pegaba a un caballo que no podía subir con un cargamento", dice el autor acerca de la historia de la canción. "El corralero es el caballo fino, que gana los rodeos, el Champion, que tiene descendencia", agrega. "Usted sabe que el caballo no dura más de treinta años, y los caballos viejos siempre los venden para charqui o carne para el zoológico. Pero eso era antes, ahora después de esa edad se hace crianza con ellos. El segundo deporte de Chile es el rodeo y hay varios criaderos de caballos corraleros". Las Vallas del Camino Pero el corralero de Sauvalle es de los de antes, y debió salvar varios obstáculos antes de llegar a la meta.

La canción fue presentada a última hora al festival. Y gracias a Jorge Romero, Firulete. "Estábamos una noche en la casa de la señora Pichuca Lazarte, y él me pidió "esa canción tan bonita que habla de un caballo" y me instigó a presentarla", dice Sauvalle. "A las doce del otro día se cerraba el plazo, así que en la madrugada llegué a mi casa, escribí la música y la letra, hice seis copias y partí a Viña a las seis de la mañana. Llegué a las nueve a presentarla". "El corralero" no quedó clasificada. "Al comienzo no estaba entre las diez seleccionadas", recuerda el compositor. "Pero entre esas diez, fue eliminada "Dos corazones" (de Los Cuatro Cuartos) porque Antonio Prieto la incluyó antes en una película argentina. Y también quedó fuera "La ronda de la estrella", de Las Cuatro Brujas, porque su autor había hecho con ella una tarjeta-disco de Navidad que era disco. Entonces el jurado incorporó "El corralero". Los Quincheros no estaban disponibles para cantarla. "En diciembre de 1964 el fundador de los Quincheros, Carlos Morgan, un ingeniero químico de mucho prestigio, se retiró porque su empresa industrial no se lo permitía, y Jorge Montaldo, que trabajaba en la Papelera, también se retiró", recuerda Sauvalle, que finalmente subió al escenario con Los de Las Condes, un grupo formado sobre la marcha junto a Pedro Messone. La canción no ganó. Ni siquiera quedó en segundo lugar. "Salió tercera", precisa Sauvalle. Pero ni él mismo recuerda hoy con exactitud quiénes lo aventajaron. "Ese año ganó "Mano nortina", de Kiko Alvarez, con Los Cuatro Cuartos", y la segunda era una cueca, "La dama blanca" o "La Esmeralda entrando al puerto". Una de dos. No me acuerdo".

Tango, cumbia, ruso y japonés, la pista se despejó bastante más tras el paso de "El corralero" por Viña, que partió por transformarse en un auténtico hit local. "En Chile ya estaban pasando los Beatles y "El corralero" siempre estaba primero en los rankings", recuerda el autor. "La canción no sólo tiene que ver con caballos. Es lo mismo que un tornero que tiene un instrumento moderno pero conserva su viejo torno del principio. Como decía Piero, "Mi viejo” es mi plagio a "El corralero". A él se le ocurrió esa canción cantando "El corralero"". Argentina fue especialmente entusiasta con la canción. Después de que Hernán Figueroa Reyes ganó con ella el consagratorio Festival de Cosquín en 1966 y en ese mismo año fue grabada allá por Horacio Guarany, Chango Nieto, Los Cantores de Quillahuasi, Los Trovadores del Norte, Los de Córdoba y César Isella, quien el mismo también subió al escenario de la Quinta Vergara. "Isella me contó que volvió a cantar la canción hace años en Cosquín", cuenta Sauvalle, que entre las versiones de su canción ha hallado zambas, cumbias, un tango por el uruguayo Donatio Racciati y, en Venezuela, "una medio 'joropeada' por Lila Morillo, que es la (primera) mujer de El Puma". Además de la versión en italiano que Ginette Acevedo grabó en Buenos Aires, y de los corraleros en alemán, ruso y japonés que ha coleccionado. "Sehr schlecht fülshfich ter corralero", dice en alemán el verso inicial "Tá muy malo el corralero". El estribillo "Cómo pretenden que yo, que lo crié de potrillo" suena "Liejko iemu tac shaverí ishto ia jatziaina snaschit" en ruso. "Y la última versión que tengo es en japonés", dice Sauvalle antes de empezar a cantar: "A nomakiba no meiba, odega sodateta corralero".

Pasemos a ver la majestuosa interpretación de este tema en la voz de HERNÁN FIGUEROA REYES para la película "Ya tiene comisario el pueblo", dirigida por Enrique Carreras según guion de Augusto Roa Bastos sobre la obra teatral homónima de Claudio Martínez Paiva.