ANTONIO TORMO nos cuenta: “Yo debuté primero en un conjunto que se llamó
la Tropilla de Huachi Pampa, que dirigía Buenaventura Luna, y fue a
quien le pedimos que nos hiciera una letra para una canción, a lo
que él contestó: “¡No! Si yo nunca hice ninguna... pero no
importa... voy a tratar de hacer una letra”. La que hizo era
apropiada para vals, y nosotros, que nunca habíamos compuesto nada,
le pusimos música. La realidad es que ninguno de los tres había
compuesto nunca nada, esa fue la primera vez para todos y así nació
“PUENTECITO DE MI RIO”. Primero hizo la letra Buenaventura,
después la primer parte de “Puentecito” la musicalizó Canale y
la segunda la hice yo. Esta canción fue compuesta en Buenos Aires en
el año 1937, en un departamentito ubicado en la calle Canalejas al
3000 y pico en el barrio de Flores, lugar donde vivimos varios años
todos juntos. Habíamos venido a actuar y debutamos en radio El Mundo
en 1937”.
Al final de cada entrada podéis hacerlos...
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sábado, 17 de diciembre de 2016
sábado, 3 de diciembre de 2016
48.- VARIOS - LOS 60 GRANADEROS
El 1950 marcó a fuego a los sanmartinianos. Pueblo, gobierno, instituciones, historiadores, músicos desplegaron ingentes esfuerzos para conmemorar el centenario de la muerte del General José de San Martín. Mendoza fue sede del Congreso Nacional de Historia del Libertador y como cierre se ofreció El Canto de San Martín, también conocida como la Cantata Sanmartiniana creada por el belga Julio Perceval con textos del poeta y dramaturgo porteño Leopoldo Marechal.
La presentación del 30 de diciembre de ese años en el teatro griego fue imponente por la gran masa de intérpretes: 170 instrumentistas, 700 voces, las orquestas del Colón y la UNCuyo, fanfarrias militares, solista Julio Malaval. Entre los asistentes el presidente Juan Domingo Perón y María Eva Duarte. Es la cumbre musical que evoca al Libertador.
Don Hilario…
Sin embargo, la obra de Cuadros y sus Trovadores de Cuyo conforman la raíz popular y folclórica que más exalta al Padre de la Patria. Los Sesenta Granaderos con música del paraguayo Félix Pérez Cardoso ocupa la cúspide. No fue única. En su haber brotan: Mi patrona y generala, con el Chocho Rafael Arancibia Laborde, A San Martín con Pérez Cardozo, Bandera de los Andes, y El sargento de Ayacucho en colaboración de Julio Quintanilla.
Con Quintanilla también firmó un vals donde honra las virgen del Carmen de Cuyo y de Itatí. Sume que incorporó al repertorio de los Trovadores temas de otros autores y músicos que glorifican al Libertador.
Los sesenta granaderos
Camine el país que camine la cueca es cantada por mendocinos y no mendocinos. A pesar de ser pura cepa lugareña una tradición dice que "la cueca que recuerda al arriero que reza al pie del Cristo Redentor por los granaderos que cruzaron la cordillera con San Martín muy enfermo" no nació en La Cañadita Alegre o un bodegón cuyano sino fue en los años 40 en el porteño Bar El Pensador, ubicado en Hipólito Yrigoyen y Luis Sáez Peña.
La letra de Hilario Cuadros recuerda a un arriero que reza por los 60 soldados de su tierra que cruzan con un San Martín muy enfermo los Andes, en enero de 1817, para liberar a Chile de los españoles.
El paso del Andes de los granaderos con el Capitán de los Andes no solo quedó inmortalizado en la cueca sino que Fidel Reig Matons la llevó al lienzo -integra la pinacoteca del Concejo Deliberante de la Ciudad de Mendoza-, y es custodiada por una extensa discografía que va desde los Chalchaleros y Los Visconti a Lucho Gatica, bandas y fanfarrias militares.
(Serafín García Sáez)
Impresionante juntada de artistas en el programa televisivo de Julio Márbiz "Argentinísima. Los Cantores de Quilla Huasi, Los Indios Tacunau, Los Visconti y Antonio Tormo, interpretando la cueca de Hilario Cuadros y Félix Pérez Cardoso, "Los 60 granaderos".
Se puede distinguir de izquierda a derecha a Cacho Tacunau, Nelson Tacunau, Abel Visconti, Antonio Tormo, Victor Visconti, Roberto Palmer y a Miguel Delgado, quien venia de los Andariegos, y entró en los Quilla cuando se fue Cacho Valles.
La presentación del 30 de diciembre de ese años en el teatro griego fue imponente por la gran masa de intérpretes: 170 instrumentistas, 700 voces, las orquestas del Colón y la UNCuyo, fanfarrias militares, solista Julio Malaval. Entre los asistentes el presidente Juan Domingo Perón y María Eva Duarte. Es la cumbre musical que evoca al Libertador.
Don Hilario…
Sin embargo, la obra de Cuadros y sus Trovadores de Cuyo conforman la raíz popular y folclórica que más exalta al Padre de la Patria. Los Sesenta Granaderos con música del paraguayo Félix Pérez Cardoso ocupa la cúspide. No fue única. En su haber brotan: Mi patrona y generala, con el Chocho Rafael Arancibia Laborde, A San Martín con Pérez Cardozo, Bandera de los Andes, y El sargento de Ayacucho en colaboración de Julio Quintanilla.
Con Quintanilla también firmó un vals donde honra las virgen del Carmen de Cuyo y de Itatí. Sume que incorporó al repertorio de los Trovadores temas de otros autores y músicos que glorifican al Libertador.
Los sesenta granaderos
Camine el país que camine la cueca es cantada por mendocinos y no mendocinos. A pesar de ser pura cepa lugareña una tradición dice que "la cueca que recuerda al arriero que reza al pie del Cristo Redentor por los granaderos que cruzaron la cordillera con San Martín muy enfermo" no nació en La Cañadita Alegre o un bodegón cuyano sino fue en los años 40 en el porteño Bar El Pensador, ubicado en Hipólito Yrigoyen y Luis Sáez Peña.
La letra de Hilario Cuadros recuerda a un arriero que reza por los 60 soldados de su tierra que cruzan con un San Martín muy enfermo los Andes, en enero de 1817, para liberar a Chile de los españoles.
El paso del Andes de los granaderos con el Capitán de los Andes no solo quedó inmortalizado en la cueca sino que Fidel Reig Matons la llevó al lienzo -integra la pinacoteca del Concejo Deliberante de la Ciudad de Mendoza-, y es custodiada por una extensa discografía que va desde los Chalchaleros y Los Visconti a Lucho Gatica, bandas y fanfarrias militares.
(Serafín García Sáez)
Impresionante juntada de artistas en el programa televisivo de Julio Márbiz "Argentinísima. Los Cantores de Quilla Huasi, Los Indios Tacunau, Los Visconti y Antonio Tormo, interpretando la cueca de Hilario Cuadros y Félix Pérez Cardoso, "Los 60 granaderos".
Se puede distinguir de izquierda a derecha a Cacho Tacunau, Nelson Tacunau, Abel Visconti, Antonio Tormo, Victor Visconti, Roberto Palmer y a Miguel Delgado, quien venia de los Andariegos, y entró en los Quilla cuando se fue Cacho Valles.
sábado, 5 de noviembre de 2016
005.- ANTONIO TORMO - EL RANCHO E LA CAMBICHA
El rancho 'e la Cambicha es una conocidísima canción escrita por Mario Millán Medina, que dio origen a un nuevo género musical, el rasguido doble. Fue también la primera canción folklórica en haber obtenido un éxito masivo, con la interpretación de Antonio Tormo en 1950. Con ella se inicia el período conocido como el "boom del folklore" en la música popular de Argentina.
Aquí les ofrezco la interpretación del "Cantor de las cosas nuestras" en el Teatro San Martín en 1988.
Su autor adopta la identidad de un campiriño, gaucho o trabajador rural correntino, de la zona de Goya, en el suroeste de la provincia de Corrientes, cerca del límite con Entre Ríos de donde era oriundo el propio Millán Medina.
El gaucho relata su preparación y expresa su excitación frente al hecho de que esa noche habrá baile en el rancho de la Cambicha. La Cambicha, según cuenta el propio Millán Medina en la versión de la canción grabada en 1953, era una payesera, es decir una hechicera, que tenía su rancho en las afueras del pueblo;6 Emilio Noya, en su libro Historiando cantares, cuenta que se trata de Cambicha Moreyra, quien regenteaba en la década de 1940 un boliche en las afueras de Goya, que Virginia Ibarrola, la viuda de Millán Medina, precisó que se encontraba frente a la casa de su abuelo.
"Cambicha" es un diminutivo cariñoso y femenino equivalente a Negrita, que proviene de la palabra cambá, término guaraní para designar a las personas de piel oscura o negra.
La letra describe con realismo el ambiente festivo y picaresco del baile, que se realizará esa noche y que el relator describe imaginándolo y anticipándose al mismo. En la primera parte de la canción se refiere al baile mismo, describiendo la forma en que los entrerrianos (los tagüé) bailan el chamamé ("chamamé milongueado", "troteando despacito"), haciendo mención al sobrepaso, uno de los pasos característicos del chamamé.
En la segunda parte, se refiere detalladamente a la vestimenta que usará: camisa planchada ("camisa 'e plancha"), bombacha bataraza característica del hombre de campo argentino, pañuelo celeste al cuello, faja roja, alpargatas y sombrero de ala (bien aludo) en cuyo cintillo colocará una flor. Como remate el gaucho llevará al baile un frasco de Agua Florida (Florida Water), la mundialmente famosa agua perfumada de origen estadounidense, con el fin de rociar con ella a las jóvenes (las guainas); y un paquete de pastillas, para convidar. Su expectativa entonces es llegar a bailar esa noche "con la dama más mejor".
En el estribillo, la letra se refiere a las bromas y la alegría de la fiesta ("van a estar lindas las chanzas"), incluyendo la expresión "ja ja ja ja" como segundo verso -elemento que caracteriza la canción al ser interpretada-, y a continuación menciona la seducción que esa noche desplegará ("le hablaré lindo a las guainas").
004.- ANTONIO TORMO - AMEMONOS
En la película de 1976, "El canto cuenta su historia", el legendario Antonio Tormo nos deleita con el vals de Manuel M. Flores y Carlos Montbrún Ocampo, "Amémonos".
Su coprovinciano y poeta Armando Tejada Gómez, lo llamó "el cantor de las cosas nuestras", apodo con el que se lo conoce de modo general. En 1991, Tejada Gómez se refirió a Antonio Tormo del siguiente modo:
"La voz del poeta fue en la ocasión la voz del pueblo que creció a la par de Antonio y clavaba el dial en radio Belgrano para escuchar esa campana terrestre que se llamaba Antonio Tormo, de oficio tonelero, hombre de trabajo pesado al que un día allá en los valles se le instaló el sueño del canto y comenzó a cantar entre la gente y fue la gente la que hizo un tormo. Porque Tormo es un amasijo popular, una escultura hecha por su propio pueblo al que respondió sin dar jamás un paso atrás. Cantó todo lo que tenía que cantar. Cantó al niño desvalido, cantó a los pobres, cantó a la alegría de los vinos jocundos de nuestros valles, cantó al amor y cómo."
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